Las sujeciones en personas mayores o con alzheimer, sin autorización judicial, suponen una vulneración de sus derechos fundamentales
Jun 25, 2010 por Esteban
- El proyecto “Desatar al anciano y al enfermo de alzheimer” de CEOMA ofrece soluciones para tratar correctamente a personas con patologías neurodegenerativas y erradicar el uso de sujeciones
- El fiscal delegado para la Defensa y Protección de los Derechos de las Personas Mayores y el jefe de Área del Plan Gerontológico del IMSERSO advierten que utilizar sujeciones físicas o farmacológicas sin autorización judicial es un delito que vulnera los derechos fundamentales de la persona
- España es el país del mundo con el mayor uso de sujeciones en personas mayores y enfermos de Alzheimer
Madrid, junio de 2010.- El uso indebido de sujeciones físicas –como correas y ataduras- o químicas –fármacos psicotrópicos- en mayores o personas con Alzheimer sin contar con autorización judicial supone un atentado contra sus derechos fundamentales recogidos en la Constitución.
Ésta es una de las principales conclusiones de la jornada informativa “Desatar al anciano y al enfermo de alzheimer: abriendo nuevos caminos” que ha organizado la semana pasada en Madrid la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA).
José Luis Méler y de Ugarte, presidente de CEOMA, y Antonio Burgueño.
El jefe del Área del Plan Gerontológico del IMSERSO, Antonio Martínez Maroto; anunció que “el uso de sujeciones en mayores o personas con Alzheimer atenta contra la libertad de la persona y, por tanto, supone un atentado contra sus derechos básicos recogidos en la Constitución”, puntualizó Martínez.
En el mismo sentido se expresó el fiscal delegado para la protección y defensa de los derechos de las personas mayores de la Fiscalía General del Estado, Jorge Sena, quien expuso que “la sujeción es una vulneración de un derecho tan fundamental como es la libertad y, en aquellos casos en los que es necesaria, no basta el mero informe pericial por parte del médico, sino que es necesaria la autorización judicial”.
“Es más, nadie puede ser obligado tampoco a ingresar en un centro geriátrico o residencia sin contar con autorización judicial o el expreso de la propia persona que es ingresada”, añadió Sena. Seguir leyendo… »
